Un solo hombre puede hacer la diferencia.

~


3 de Agosto del 2007...

Jedah en el quirófano.

Saludos. Hoy voy a darles una noticia que para mí es desagradable. Tal vez para ustedes lo sea también o quizá les dé gusto. No sé. En fin, al grano. El próximo lunes 6 me van a hacer una cirugía en el hombro. ¿Por qué? En días recientes, mi médico de toda la vida detectó dos ganglios en mi hombro izquierdo. Aparte de provocar algo que la gente común llama "dolor" (ya que esa palabra no existe en mi diccionario) los susodichos ganglios no se sabe qué son hasta ahora, así que serán exterminados de mi organismo a la brevedad.

Después de haber extraído una muestra de tamaño suficiente para los análisis pertinentes, se almacenarán hasta el día siguiente. El resto de lo que me extraigan, lo mandarán al cocinero del hospital para que lo fría y me lo sirva en el desayuno junto con una buena botella de vodka para degustar a los intrusos a placer. Cabe destacar que el proceso quirúrgico se llevara a cabo sin anestesia, eso es para niñitas lloronas que no pueden aguantar unos cortes en la piel con un filoso bisturí mientras ven su piel sangrar a borbotones. No, ya hablé personalmente con el cirujano y no voy a emplear esos remedios de maricones.

Afortunadamente, tampoco voy a necesitar donadores de sangre porque mi sistema inmunológico es tan asquerosamente fuerte que repondré rápidamente los litros de sangre que brotarán de mis entrañas. Aún así, le agradezco a quienes amablemente se ofrecieron para transfundirme un poco de su energía sanguínea. Luego de eso, seré encerrado en un calabozo frío, oscuro y solitario mientras planeo mi próxima estrategia para conquistar este ruin mundo y que sólo vale la pena por un puñado de personas.

Por otro lado, si te consideras mi amigo, vas a ir a visitarme, me vas a llevar botellas de champaña y cajas de chocolates importados de Francia. Preguntarás cómo me siento y vas a aliarte conmigo en la dominación del mundo, que dejará de existir como lo conocemos ahora. Entonces me daré cuenta que en verdad eres mi amigo, después de verte en el hospital, primero preocupado y luego contento de saber que sigo con vida y te voy a joder la existencia mucho tiempo más.

Y bien, traten de no hacerse muchos problemas mientras permanezco enclaustrado. Cuando regrese a mi casa, no quiero que me jodan la vida mientras convalezco referente a dilemas existenciales y tampoco con traumas psicológicos auto-inventados. Quiero gozar de un poco de tranquilidad y reposo. Cuando regrese, estaré listo y renovado para devorar el mundo y patear montones de traseros de indeseables y patéticos.

Ya tienen mi número de celular para preguntar en qué hospital y habitación estaré.


He dicho.





Regresar a la página principal


Total de visitas:

free web stats